Sandra Caloca es la nueva presidenta del colectivo que ha renovado su Junta Directiva
La Sociedad Científica de Enfermería Familiar y Comunitaria Cántabra (SCECC) ha renovado su Junta Directiva, que en la actualidad preside la enfermera Sandra Caloca, y ha realizado un comunicado alertando de que, a pesar de que la Atención Primaria es el pilar sobre el que se sostiene el sistema sanitario, en Cantabria hay especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria altamente formadas que no están siendo plenamente incorporadas ni aprovechadas en el sistema. Y añade que varias comunidades autónomas ya han avanzado en esta línea, integrando de forma estructural esta figura en los equipos y definiendo su encaje organizativo, pero Cantabria, sin embargo, continúa con un desarrollo más lento que dificulta aprovechar plenamente este perfil profesional. En este sentido, el comunicado de la SCECC añade que la evidencia es clara: "una Atención Primaria fuerte, con profesionales estables y formación especializada, mejora el control de la enfermedad crónica, reduce descompensaciones, disminuye ingresos hospitalarios evitables y contribuye a reducir la mortalidad asociada a patologías crónicas".
El comunicado también explica que "la Enfermera Especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria es una profesional que, además de haber cursado el Grado en Enfermería, ha superado un exigente proceso selectivo nacional y ha completado dos años de formación sanitaria especializada como residente", por lo que puede "mejorar la calidad asistencial en la consulta diaria del centro de salud con el seguimiento avanzado de heridas complejas, control integral de patologías crónicas como diabetes, EPOC o insuficiencia cardiaca, realización e interpretación de pruebas como espirometrías, programas estructurados de deshabituación tabáquica o atención domiciliaria especializada a personas frágiles".
Por lo tanto, desde la Sociedad Científica de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cantabria consideran imprescindible que estas profesionales sean incorporadas de manera prioritaria y estable a los centros de salud, permitiéndoles desarrollar plenamente las competencias para las que han sido formadas. También reclaman que la población conozca su existencia y sepa que dispone de enfermeras con formación específica y avanzada en su propio centro de salud y concluyen que "reivindicar la Enfermería Familiar y Comunitaria no es una demanda corporativa. Es apostar por una Atención Primaria más resolutiva, más humana y más eficiente. Y, sobre todo, es defender el derecho de la población de Cantabria a recibir la mejor atención posible, con independencia del centro de salud al que pertenezca".
